29.7.03

Cuadernos para zurdos

He descubierto en mi barrio una papelería que vende cuadernos y bolígrafos para zurdos. Puede que sólo sea otra moda tonta o, simplemente, ganas de llamar la atención (lo anuncian con un cartel de color amarillo fluorescente pegado en la puerta), pero me asusta pensar que los diestros, con nuestros abusos y desprecios históricos, hayamos podido despertar a un gigante dormido que ahora, envuelto en ira y cargado de razones, se rebela y amenaza nuestras vidas con su nuevo material escolar.

Los cuadernos de toda la vida (en lo sucesivo, y por respeto a las minorías, cuadernos para diestros) tenían la anilla a la izquierda, algo que al parecer entorpece hasta la tortura la escritura del zurdo. Yo, diestro, llevo muchos años usando cuadernos, y jamás he sufrido el menor perjuicio al escribir en el dorso de la hoja, cuando la espiral queda a mi derecha. Ningún dilema, ningún rompecabezas, ninguna herida en ningún dedo. Ningún trauma, creo, pero allá la gente con sus modas.

La libreta de Queiroz, aunque probablemente tenga la espiral arriba porque es libreta y no cuaderno, reserva para Figo el costado izquierdo: el de la anilla para los diestros. Figo, diestro acostumbrado a escribir de derecha a izquierda, como los árabes, tendrá ahora que invertir el rumbo de su caligrafía o resignarse a chocar con la espiral. Su chut se lo agradecerá; su rosca no tanto. Su desborde, aquél que ponía a arder las bandas y que últimamente huele a pólvora en remojo, quizá lo agradezca también, incluso con más gratitud que el jubilado que recibe el reloj de oro en su último día en la empresa. Será una forma más que digna de diluir su enorme voluntad en medio del bloc, lejos de laterales hambrientos y veloces, y con la esperanza de que a su espalda Roberto Carlos, un Zurdo con mayúsculas, entretenga a la treintena mientras recorre, una y otra vez, arriba y abajo, el margen de la página.

Esa es otra: ¿Son anchos los márgenes de la libreta de Queiroz? ¿Tiene el papel cuadriculado? ¿Se parece su letra a la de Ferguson? Al anterior escriba no le perdonaron ni un borrón, así que puede ir tomando notas. Yo, si quiere, le presto un bolígrafo para zurdos. No me pregunten por qué me lo he comprado, porque ni siquiera yo lo sé. Supongo que me enganchó el cartel amarillo fluorescente. Ya les dije que soy diestro y, además, el bolígrafo ni siquiera vende camisetas.

28.7.03

Autoayuda

Mientras los restos del malogrado Mendieta viajan en puente aéreo vía Roma, Patrick Kluivert riza el rizo y vuela de Barcelona a Boston con una escala en Boston y otra en Barcelona. Suponemos que en clase preferente.
Uno es curioso, y se hace preguntas. Si el Real Madrid tuviera en plantilla a un jugador juzgado por violación y condenado por homicidio involuntario tras conducción temeraria, ¿le trataría la prensa deportva catalana como ha hecho con Kluivert? Ni pensarlo. ¿Cómo encabezarían sus panfletos? Adivinarlo no cuesta precisamente una hernia, porque su enorme esfuerzo propagandístico no suele ir acompañado por un despliegue de imaginación proporcional. Resultan aburridamente burdos si uno no aprende a encontrarle la gracia a tanta simpleza. A ninguno nos sorprendería leer a estas alturas que Ronaldo riega sus comilonas con abundante vino antes de lanzarse a segar vidas en la M30, ni debemos tampoco descartar que en una redacción de la Diagonal pueda estar abierta una investigación para sacar a la luz los lazos ocultos entre Figo y el violador del ascensor.
Pero hablemos de diarios serios o, mejor dicho, empecemos a hablar de diarios. El Periódico, muy comprometido con Laporta y su supuesta renovación (que hasta el momento consiste en fichar a Ronaldinho y subir una friolera los abonos) titula hoy: “Debut para soñar”, y añade en la entradilla: “El nuevo Barça ofreció una imagen totalmente renovada en su debut ante la Juventus (2-2)”. En cambio El Mundo titula: “El Barça no cambia tanto”. Lo cierto es que en el minuto 85 el Barça ganaba dos a cero y que en el instante del pitido final el marcador reflejaba empate. Un grandioso empate, por lo visto. El esplendoroso arranque de una nueva era. Una hemorragia de ilusión. Seguiremos con sumo interés esta ceguera de autoayuda. A ver cuánto dura.

21.7.03

Horario de verano

Últimamente tengo el sueño revuelto, debe de ser este maldito horario de verano. Esta noche, sin ir más lejos, he soñado que Bassat era presidente del Barça y elegía como entrenador a Juanma Lillo. Debió de ser mi conciencia la que me despertó, asustada de lo negra que se estaba quedando. El banquillo de un club tan serio como el Ciudad de Murcia merece todos mis respetos.

Así que me he levantado arrepentido y he jurado que esta noche me acostaré antes (¿Les suena?). Primero he pensado en irme a la cama cuando acabe la etapa del Tour; para echar la siesta, se sobreentiende. Pero he recordado que la última vez que lo hice tampoco me sentó bien, y me desperté creyendo que el Madrid había fichado a Milito.

Nada de experimentos. Lo suyo es dormir a sus horas, así que esperaré a la noche. Menos mal que este mes la SER le confia El Larguero al gran Juan Antonio Alcalá. Nadie me ayuda como él a conciliar el sueño, con permiso del fútbol sala y el balonmano. Sólo Alcalá y Wet Wet Wet.

16.7.03

La misma terapia peligrosa

La recaída libre del Barça continuó cuando Joan Laporta vendió la moto, no para comprar gasolina, sino para ganarse un sillón. A priori, un trato respetable dentro de los flexibles márgenes de la economía de trueque.

Pero, oh sorpresa, no había moto. Lejos de comprobar la densidad del humo, forofos y cronistas culés (que para el caso es lo mismo) pegaron los ojos a la cortina y se dejaron cegar gustosos. Se felicitaron, porque habían logrado aprovecharse de Beckham para liberar complejos: el Barça estaba en condiciones de disputarle los fichajes al Madrid, que además había contratado otra vedette que no le va a acarrear más que problemas en el vestuario.

Unos días después Sandro Rosell comenzó a recorrer Europa de fracaso en fracaso. El Periódico acudió presto al rescate, y en un editorial, nada menos: “No lloremos por Beckham. El modelo del Barça no es el del Madrid”. De los nombres ilustres que se habían dejado caer desde la campaña no hemos vuelto a saber nada.

Total, que si ahora llegan Cissé, Deco o Eto´o, igual el discurso pega otro bandazo. No sería la primera vez. Sport y El Mundo Deportivo se esfuerzan cada verano en encumbrar con su propaganda a jugadores desconocidos para el soci, cracks que en agosto aterrizan entre clamores en el Prat y a los que, entre septiembre y junio, la competición se encarga de devolver al suelo, si no más abajo. Saviola era más joven y más ilusionante que Zidane, porque estaba por pulir y además tenía más pelo. Ronaldo, gordo y cojo, no le llegaba a la altura de los tobillos al colosal Riquelme. Cissé o Deco, si hace falta, serán más guapos que Beckham.

Lo más triste de todo es que nada nos hace pensar que la tendencia vaya a detenerse. El mismo Laporta, adalid de la renovación, abrió su mandato con un discurso en el que hablaba de los “derechos y libertades del pueblo catalán”. En pleno siglo XXI. Por lo visto hasta la fecha, nada hace pensar que el club y la prensa no vayan a continuar alimentando la espiral de mediocridad y victimismo desterrada en parte de los 90 y brutalmente recrudecida por los tres trágicos años de Gaspart.

15.7.03

Nos sobran los "Motivos de un sentimiento

Al fin me he podido bajar de Kazaa la versión rockera de "Motivos de un sentimiento". El tema (mejor que himno) se grabó hace ya algunos meses, pero la pesetera BMG Ariola ha permanecido fiel a su filosofía empresarial y se ha encargado de mantenerlo a buen recaudo hasta enganchar el pellizco deseado. Gracias a BMG he depurado los pocos prejuicios que mantenía hacia el top manta.

Para entender lo que pasa / hay que haber llorado dentro del Calderón, / que es mi casa, o del Metropolitano, / donde lloraba mi abuelo con mi papá de la mano. Sabina protagoniza la letra porque también él permanece leal a su estilo. Jamás ha pisado el Calderón y me temo que a su padre, inspector de policia en Úbeda, nunca se le vio el pelo por el Metropolitano. Pero que no cunda el pánico: esto es un encargo. Yo sigo convencido de que tres fulanos le pusieron un pincho de cocina en la garganta, y más aún de que la princesa le sableaba 20 duros de la época cuando le venía en gana.

Ni merengues ni marrones / a mí me ponen las rayas / canallas de los colchones (...) Mira si soy colchonero / que paso por Concha Espina / como pasa un forastero (...) Ni perdemos los papeles / ni cambio por mi Neptuno / tu pasarela Cibeles. La fijación rojiblanca se institucionaliza en tres estrofas distintas, una rendición inédita hasta la fecha en una composición que se supone tan marcial. Por eso prefiero decir "tema". Los himnos son otra cosa, y muy pocos merecen la pena. El mejor que he escuchado comienza: "Con su boina calada, con sus guantes de seda...". Eso sí, también habla del Atleti.

14.7.03

Proveedor mundial de contenidos

Ha dicho José Ángel Sánchez, director de marketing del Real Madrid, que el club es un "proveedor mundial de contenidos". A los que no hemos asimilado el himno de Plácido Domingo y vivimos aún pensando en "las mocitas madrileñas", la frase nos escuece en los oídos (la primera, no la de las mocitas). Pero no puede ser más acertada.

Con la gira asiática por China, Japón y Malasia (y tal vez Tailandia), el club se embolsará cerca de 2.000 millones de pesetas y sembrará extremo oriente de semillas blancas que en breve devolverán suculentos ingresos: las famosas camisetas. Me contó un amigo que estuvo recientemente en Old Trafford que los japoneses entraban en la impresionante tienda del Manchester conduciendo su carrito como quien va el sábado al híper: camiseta de Giggs, al carro; camiseta de Beckham, al carro; camiseta de Keane, al carro; chandal oficial, al carro; etc.

Según El Periódico, que emplea un tono bastante culé, los jugadores madridistas viajarán en pretemporada tantos kilómetros como en 3,5 ligas. La comparación no procede. Investiguemos los que hacían los Beatles y tendremos una comparación real, porque al Madrid, más popular que Jesucristo, no se le puede medir con el Murcia o el Albacete. Porque el Madrid, repetimos, es un proveedor mundial de contenidos. Allá donde haya un japonés conduciendo un carro.