El Atlético lo devora todo. Aquel Curro Romero, capaz de lo mejor y de lo peor, se rebanó la coleta; ahora se limita a lo peor y a lo peor. La estocada del descenso, cura de humildad en los albores de la era galáctica (el descabello), le alcanzó de lleno con Valerón, Baraja, Molina, Hasselbaink y Solari en plantilla. Los precedentes, pues, son jugosos.
Ahora Manzano, desquiciado y paranoico hasta el absurdo (ese tal Rivas de futbolista no tiene ni aspecto), puede perder en una sola tirada todo el crédito ganado a pulso durante años. Ibagaza, al que se esperaba como redentor, amenaza con contagiarse y sumirse en la vulgaridad general. Y de Torres, el Mesías del nuevo siglo, algunos sólo le hemos visto las mechas. Iván de la Peña y Julen Guerrero, entre otros cracks implosivos, permanecen atentos a su carrera con sana curiosidad.
Traslado mi reflexión a Santiago Segurola gracias a elpais.es: “Autofagia se llama a esa figura que tanto practica el Atlético”. Lo tomo prestado: autofagia.
8.10.03
7.10.03
Carta a Canal Plus
Estimados señores:
No se pueden imaginar la cara de imbécil (por emplear un eufemismo y no un término peor sonante) que se me ha quedado al hojear la revista de este mes; y no porque se nos haya privado de nuevo de la programación, como sucedió en julio y agosto. La razón es que, sin ningún otro motivo más que intentar sacarnos los cuartos (una vez más), alguna mente obtusa ha decidido suprimir de un plumazo las retransmisiones de la NBA de la cada vez más pírrica rejilla de Canal Plus. Del Canal Plus analógico, evidentemente.
El único propósito que tiene mi carta es hacerles llegar mi más absoluta indignación. Puesto que no voy a conseguir con una simple queja que den marcha atrás, espero que al menos los responsables de las cartas de los abonados tengan la deferencia de reenviar este mensaje cuantas veces haga falta hasta hacérselo llegar a los responsables de tan maquiavélica decisión, que espero que aún conserven un resquicio de decencia para leerlo. Para su mayor satisfacción les diré, además, que estoy sopesando la idea de ceder al chantaje y pasarme a Digital Plus. Si, además de reirse de mí, quisieran inventarse una explicación seria (reestructuraciones de canales, contratos de derechos televisivos, etc.), les ruego que no duden en hacérmela llegar. Será un placer indignarme con más fundamento.
Atentamente,
Miguel Gutiérrez
No se pueden imaginar la cara de imbécil (por emplear un eufemismo y no un término peor sonante) que se me ha quedado al hojear la revista de este mes; y no porque se nos haya privado de nuevo de la programación, como sucedió en julio y agosto. La razón es que, sin ningún otro motivo más que intentar sacarnos los cuartos (una vez más), alguna mente obtusa ha decidido suprimir de un plumazo las retransmisiones de la NBA de la cada vez más pírrica rejilla de Canal Plus. Del Canal Plus analógico, evidentemente.
El único propósito que tiene mi carta es hacerles llegar mi más absoluta indignación. Puesto que no voy a conseguir con una simple queja que den marcha atrás, espero que al menos los responsables de las cartas de los abonados tengan la deferencia de reenviar este mensaje cuantas veces haga falta hasta hacérselo llegar a los responsables de tan maquiavélica decisión, que espero que aún conserven un resquicio de decencia para leerlo. Para su mayor satisfacción les diré, además, que estoy sopesando la idea de ceder al chantaje y pasarme a Digital Plus. Si, además de reirse de mí, quisieran inventarse una explicación seria (reestructuraciones de canales, contratos de derechos televisivos, etc.), les ruego que no duden en hacérmela llegar. Será un placer indignarme con más fundamento.
Atentamente,
Miguel Gutiérrez
Suscribirse a:
Entradas (Atom)