21.7.04

Es muy fácil opinar

“Desde la moto lo veis todo muy fácil”, se defendió Carlos Sastre, panza arriba tras ser puesto en vergüenza por su director, en la línea de meta de Villard de Lans. Un reportero de la Ser le preguntaba por el papel de su equipo, el CSC, que en su empeño por amarrar el segundo puesto de Basso había renunciado a inquietar a Armstrong y, aún más triste, le había vestido de amarillo. Y Sastre se lo tomó mal. Hasta mintió, cuando dijo que “lo habían intentado”. Hasta soltó algún taco. Sucede siempre lo mismo con los deportistas: capacidad infinita para recoger elogios, nula para encajar críticas.

Como Albelda en la Eurocopa, se sacuden a la prensa con su “Es muy fácil opinar” y se quedan tan anchos. Opinar puede ser fácil o difícil. Hacerlo alegremente es muy sencillo, tanto que hasta Albelda podría. Hacerlo con fundamento, en cambio, es más complicado. Además, ¿es que opinar sólo es fácil cuando se critica? ¿Y cuando se elogia? ¿Es más complicado? Me gustaría encender un día la radio y escuchar la siguiente conversación:

-Sastre, enhorabuena. Qué pedazo de ascensión has hecho, nos has puesto a todos los pelos de punta.
-Sí, claro, por la tele se ve todo muy bien. Es muy fácil opinar.