¿Honrado o cobarde? El madridismo está dividido en torno a Camacho. Para unos su dimisión denota humildad (se reconoce incapaz de reconducir la situación) y honradez (se va sin cobrar un duro). Para otros es síntoma de irresponsabilidad (cuando firmó ya sabía lo que había) y de cobardía (huye presa del vértigo y deja un panorama poco esperanzador). Los primeros sostienen que ha dimitido por madridista. Los segundos, que le ha hecho un flaco favor al club.
Tras una temporada que resultó aciaga por una combinación letal de excesos y defectos, se contrató a Camacho para “poner orden”, como pedía la grada. Fue una decisión más política que deportiva. Y hasta hace tres días, muchos aficionados repetían incrédulos, entre bostezos: “Aún no se nota la mano de Camacho”. Así, como si se tratara de la mano de Dios o, al menos, de mano de santo. Pensaban que había llegado al banquillo el hombre medicina, y que traía un remedio infalible que todo lo abarcaba: la actitud, la motivación, el fútbol y, especialmente, la disciplina. Acabamos de comprobar lo equivocados que estaban.
¿Qué porcentaje de culpa tiene la desmotivación de los jugadores en el mal juego del Madrid? ¿Cuánto hay de baja forma? ¿En qué medida se debe el naufragio a la ausencia de un mediocentro? Demasiados ingredientes amargos para un mismo cóctel. Camacho se ha confesado incapaz de endulzar la mezcla, justo la misión que le fue confiada. ¿Es cobarde por rendirse tan pronto? ¿Es honrado por echarse a un lado y dejar su puesto a otro que pueda hacerlo mejor? Creo que ambas opiniones son perfectamente lógicas y razonables.
En su breve empeño, Camacho ha chocado con los pesos pesados de la plantilla. Esos que parecen ingobernables. Los mismos con los que, según él, cuesta trabajar porque “cada uno lleva una multinacional detrás”. Por encima de todo, su dimisión es una rotunda victoria para el núcleo duro del vestuario. Por ejemplo para Roberto Carlos, más díscolo que nunca (más incluso que cuando le tocaba renovar). Le echó un pulso en la prensa y lo ha ganado. Camacho ha entregado su cabeza en bandeja a las vacas sagradas y, antes de disecarla y colgarla junto a la chimenea, la Galaxia piensa pasearla Castellana abajo, para que sirva de público escarnio. Han demostrado que ellos son los que hacen y deshacen. García Remón ya sabe a qué atenerse, y el Bernabeu ya puede quedarse afónico gritando esta noche.
PD- Cada loco con su tema. Leyendo hoy los periódicos nos damos cuenta de que, una vez más, los columnistas más aviesos no han desaprovechado un tema tan jugoso como éste. La mecánica es muy sencilla: basta elegir un titular llamativo en el que aparezca la palabra clave (en este caso, Camacho). El lector, atraído, presta su atención. Y entonces se lanza la cuña de rigor. Jiménez Losantos, por ejemplo, habla del 11M y del 14M, de Aznar y ZP, de Polanco y García Ferreras. El Periódico se acuerda del pelotazo de la Ciudad Deportiva y asegura que el Madrid es una “selección mundial de figuras cimentada en el visto bueno del PP”. Claro que, para echar unas risas, “el golpe del 18-S que derrocó a Camacho”, obra de El Semanal Digital Productions, “una calculada y perfecta operación que contó con el visto bueno de Zidane, Ronaldo y Figo, y que teledirigió en todo momento Roberto Carlos”. Merece la pena leerlo, ¿o acaso ya sabían ustedes que el Madrid no fue inferior al Leverkusen, sino que se dejó ganar? Todo un monumento al rumor, en los límites de la calumnia.
21.9.04
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Muy buen análisis, pero mojate tu con lo que piensas :-) queremos sangre.....
Por cierto tienes los links cambiados de El periodico y Jimenez LoSantos
Si esta bitácora tiene alguna virtud, creo que es la claridad con la que se exponen las opiniones. Opiniones que, en muchos casos, son muy personales. Si en esta ocasión no me pronuncio es porque no me alineo claramente con ninguna de las dos “partes en conflicto”. Lo que sí tengo muy claro es que los jugadores son los grandes responsables del mal momento del Madrid. Supongo que volveremos próximamente sobre el tema.
Por cierto, gracias por lo de los enlaces. Si no fuera por ti...
Por supuesto los jugadores son los últimos responsables pero yo creo que Florentino ha tenido mucho que ver en esta situación.
Desde que echo a Del Bosque ha perdido un poco el rumbo.
Publicar un comentario en la entrada