30.9.04

Capitán Valencia



Se ha hablado mucho de la nueva camiseta del Athletic. Si la vendieran en Springfield no tendríamos la menor duda: una horterada como un templo. Pero como la ha diseñado un artista con ínfulas y tal, tenemos que tragarnos nuestra frívola opinión, asumir nuestra ignorancia y rendirnos ante la trascendencia de conceptos como “arte” y “ruptura”.

Se ha hablado mucho, insisto, de la camiseta del Athletic. Pero, ¿por qué nadie ha llamado la atención sobre ese paródico disfraz de superhéroe con el que jugó anoche en Bremen el Valencia? Si el Capitán América repartía justicia infinita a mayor gloria de las barras y estrellas, el Valencia ha decidido competir en Europa envuelto en la bandera regional. Puede dar gracias de haber perdido solamente 2-1. Todos recordamos que el Depor cayó 8-3 en Mónaco la misma noche en que estrenó (y enterró, claro) aquella horrenda camiseta naranja. La del Valencia se merecía un marcador aún más abultado. ¡Qué espanto!

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Es curioso pero mucha gente tiene esa impresión, cuando a un equipo le da por jugar con una de estas horteradas... no suele ir bien. Desde luego siempre me acordaré (soy un forofo mallorquinista) de que el Bilbao tuvo que jugar en Mallorca, en el Luis Sitjar con un pantalon verde fosforito... y se llevó un 5-2 pa volver calentitos a Bilbao xDDDD

Saludos, enhorabuena por la web

Davor

Miguel G. dijo...

¡Es verdad! ¡Cómo he podido olvidarme de aquel pantalón verde! Deberíamos hacer un especial de equipaciones horteras en la historia e incluir, se me ocurre ahora, la de Camerún sin mangas. ¿Alguien tiene alguna aportación más?

Muchas gracias por visitar la página.

Gordito dijo...

Pues hombre, asi de pronto se me ocurre la camiseta "prohibida" de del Atlético de Madrid (http://www.tiendarojiblanca.com/catalogo/zoom.asp?id=p4_202CA011.jpg).

Y claro, recordemos que la segunda equipación del Valencia es naranja, como la fatídica equipación del Depor.. :)

Gordito (http://npifutbol.blogspot.com)

Davor dijo...

La verdad es que la camiseta esa de Spiderman era dificil de ver, si.
Me llega a molestar toda la historia de los diseños de las camisetas en los equipos, cada año con la puñetera excusa de vender, se intenta cambiar el diseño... y la verdad es que no se que deben fumar los diseñadores de camisetas.
Ahora se entra en una dinámica en la que a duras penas puedes reconocer a un equipo por su 1ª vestimenta, y BUENO YA NO HABLEMOS DE LA SEGUNDA. Dejo una pregunta en el aire... sabríais decirme cuantos colores (que ya no diseños, que si no...) ha tenido la segunda camiseta del barcelona?? (es que no soy capaz de aclararme, lo prometo)

Saludos!!

Miguel G. dijo...

Así, a bote pronto, recuerdo al Barça de naranja, de turquesa bata de enfermero, de plateado, de dorado, de champán, de azul oscuro, de azul oscuro y negro... Y aún le falta disfrazarse de senyera, como el Valencia este año o Agatha Ruiz de la Prada en la boda de la infanta Cristina.

La camiseta de Spiderman no me parece tan horrorosa estéticamente, aunque creo que está demasiado subordinada a la publicidad. Alfredo Relaño escribió este verano un interesante artículo sobre todo esta parafernalia:

¿Para cuándo más NPI Fútbol, Gordito? ¡Los bloggers deportivos estamos muy solos!

Saludos, cracks.

Arácnido de Madrid Club de Fútbol
Alfredo Relaño
http://www.as.com/articulo.html?xref=20040715dasdaiopi_1&type=Tes&anchor=dasopiA00

“Después de los fosfenos sanguinolientos de la nueva camiseta del Athletic llega el modelo arácnido en su hijo madrileño, el Atlético. Los diseñadores caen sobre el fútbol. Después de unos años de emborronar las segundas camisetas con colores pastel se atreven ahora con las primeras y presentan estas propuestas extravagantes que van ganando terreno poco a poco. El hincha telúrico que uno lleva dentro se rebela contra estas cosas, pero a medida que el fútbol genera más y más dinero hay más y más gente que intenta llevarse su tajadita. Y algunos, a falta de otros talentos, acuden a estas estrategias rupturistas. En su derecho están.

Rascando y rascando, se encuentra uno con la excusa de que estos cambios radicales en las camisetas pueden ayudar a provocar la venta de las mismas. Más ingresos, por tanto. Quizá, aunque cuando se miran de cerca las cuentas en eso de las camisetas, lo que de verdad hay es la mitad de la mitad. Pero en cualquier caso llevo años viendo al fútbol aumentar sus ingresos continuamente, pero siempre por debajo del aumento de sus gastos. Mientras no controle éstos, ya pueden hacer camisetas tan extravagantes como quieran o poner a los futbolistas anuncios hasta en el culo, como ya se hace en algunos clubes, que todo será inútil.
No, en realidad no se trata de un plan económico. Se trata de una absurda tendencia adanista, un deseo de algunos de dejar su impronta en una actividad tan universal como el fútbol. Un viejo invento, cuyo reglamento tardó en redactarse sesenta años y cuyos ritos son muchos centenarios. Un conjunto hermoso y atractivo, al que algunos ven oportuno arrimarse con cualquier chorrada, sea el gol de plata, sea una camiseta herética, para tener la satisfacción de haber dejado ahí su cagadita. Son como aquel que reescribió El Quijote en verso, y cuando lo mostró todo ufano le dijeron: ¿Qué pasa? ¿que no le gustaba a usted la versión de Cervantes?”