Antes de que Osasuna cayera a segunda división mediados los 90, comentaba Michael Robinson que su antiguo equipo era el termómetro más preciso para tomar el pulso (o la temperatura, mejor dicho) al fútbol español. Si los navarros terminaban el año en mitad de la tabla, eso quería decir que el campeonato había transcurrido sin grandes noticias. Si rondaba el descenso, significaba que había nivel. Y si se codeaba con los primeros y se clasificaba para Europa, decía Robinson que lo mejor era que España llegara a un acuerdo con Portugal para fusionarse y crear la Liga Ibérica.
Llego a la conclusión de que Osasuna es a la Liga lo que Paco Mancebo a la Vuelta. En sus inicios, maillot blanco en el tour incluido, nos fue presentado como un buen contrarrelojista. Luego, tras las escandalosas minutadas que le caían en las cronos, se nos vendió que a él lo que le iba mejor era la montaña. Ahora, por fin, hemos salido de dudas. Ya sabemos qué es Paco Mancebo: un termómetro. El termómetro que nos indica que la Vuelta sigue de capa caída. Que se ha resuelto con emoción, sí, pero con diferencias menores de las que se registran en la Bicicleta Vasca o la Vuelta a Burgos. Que no interesa a casi nadie. Que su repercusión internacional es nula (los 25 primeros de la general son 23 españoles y dos italianos). Felicidades a Mancebo, tan tenaz él, siempre retorcido sobre su bici. Sin duda se lo merece. Pero a este paso tendremos que negociar con Portugal para organizar una fabulosa Vuelta Ibérica.
28.9.04
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1 comentarios:
Pues tal como está la cosa este año el Osasuna puede quedar perfectamente tercero o cuarto :-)
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