De la historia han dado cuenta hoy todos los medios. En una carta al organizador del Masters Series de Madrid, que no es otro que Manolo Santana, Murillo solicita la retirada de las modelos, que a su juicio "contribuyen a fomentar una clara visión discriminatoria de las mujeres, que aparecen como simples objetos de decoración y divertimento". Esta buena mujer lamenta en su disparate epistolar que "una vez más se repita un uso sexista de la imagen de las mujeres que, desgraciadamente, se está convirtiendo en cotidiano y que en nada favorece al trabajo realizado durante muchos años para conseguir la igualdad con los hombres".
Escrita la carta, la noticia saltó ayer a los teletipos. De la Morena entrevistó a Soledad Murillo, pero ésta ya había mudado el discurso. Dijo que lo que le molestaba no era la presencia de estas chicas, sino la ausencia de modelos masculinos. Eso, según ella, no sería sexista. Chicos y chicas compartiendo pista.
Moraleja: la secretaria de Estado de Políticas de Igualdad desea para los modelos masculinos una situación que les convierte en “simples objetos de decoración y divertimento”.
Soledad Murillo lo ha conseguido. Hoy, con su intrusión, ha tenido sus minutitos de gloria. Seguro que se habrá buscado en Google, hoy más generoso que ayer.
En cualquier caso, no quisiera que se tomase este post como una defensa de las modelos. Todo lo contrario.
Se trata de una decisión desacertada por muchos motivos. Algunos los expone hoy en As Juan Mora, un tipo con el que siempre suelo estar de acuerdo. Otros los explican los recogepelotas agraviados (ellos trabajan por la gorra y el chándal, ellas cobran cerca de 1.000 euros por 17 jornadas de trabajo a dos horas diarias) en un diario gratuito de Madrid . Dicen los niños que muchas de estas otras intrusas no parecen interesadas más que en tontear con los tenistas, y añaden que no tienen ni idea de lo que es un tie break. Eso también quedó claro anoche en El Larguero. De la Morena le preguntó a una de ellas, Jayone San José, si sabía en qué consistía. A ella pareció incluso ofenderle la duda. “Claro que sí”, respondió. “¿Y nos lo puedes explicar?”, insistió. Y ella, tan mona, tan echá palante, tan guapa, no pudo.
2 comentarios:
Me has leido el pensamiento, hasta el artículo de Juan Mora.
Como diria Poli Rincón:"Estoy completamente de acuerdo contigo". Mal la organziación, no viene a cuento, además no lo hacen mejor que los chicos, más bien al contrario. Además no se puede decir siempre que si a todo lo que piden los patrocinadores.
Y mal el ministerio. Que yo sepa nadie las ha obligado, de hecho ellas no creo que estén a disgusto ganándose la vida así. No creo que eso sea más sexista que un desfile de modelos, o que las ministras posen en Vogue. Pero lo importante es decir algo y salir en la foto. Con la cantidad de problemas que tenemos y en esto pierden el tiempo
Hay un artículo hoy fenomenal en El País (páginas de Madrid) de Benjamín Prado. Aunque no estoy "completamente de acuerdo" con todo cuanto dice, apunta cosas interesantes. Por ejemplo, si emplear a modelos es sexista, ¿recurrir a los clásicos niños no sería explotación infantil?
También me ha gustado esta mañana un top ten de Pablo Motos con las cosas que le pasan por la cabeza (¿?) a una modelo recogepelotas. La más demoledora (y todas lo han sido bastante) decía: "Entonces, si el Gatorade lleva sales y vitaminas, puedo bebérmelo y así no tengo que comer".
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