25.12.04

El megapost de Arrigo Sacchi



Llega al Madrid otro hombre medicina. Florentino quería una figura de reconocido prestigio, un conocedor del mercado, incuestionable por la plantilla y capaz de imponer un método de trabajo en el club. Sacchi responde al perfil, aunque nunca haya desempeñado estrictamente las funciones que ahora se le encomiendan. Le esperan cuatro misiones complicadas:

1. Fichajes. La idea del presidente es seguir imponiendo un galáctico anual, pero el resto es competencia del nuevo director de fútbol. Y ese resto es una revolución, nada menos. Hay dinero en caja para comprar, pero no para despilfarrar. El Madrid está escarmentado de haber invertido 55 millones en Samuel, Owen y el inédito Woodgate el pasado verano.

A la hora de contratar futbolistas, se escuchará al entrenador, pero su voz quedará en segundo plano. Las decisiones serán colegiadas entre los diversos estamentos, y será Sacchi quien ponga nombres y apellidos sobre la mesa.

En una entrevista concedida a El País durante la pasada Eurocopa, en la que se le preguntaba qué jugadores le habían gustado más en el torneo, Sacchi se quedaba con el inglés Wayne Rooney: “Tiene fantasía, carácter y ahora sólo le hace falta tener la cabeza fría”. Su fichaje, no obstante, es inviable. El italiano también destacó a un portero, Cech; un defensa, Carvalho; dos centrocampistas, Maniche y Rosicky; y dos atacantes, Cristiano Ronaldo y Milan Baros.

“Casi todas las individualidades han fallado”, dijo Sacchi entonces; “Raúl y Beckham, mal; Totti, Del Piero y Vieri, mal; Zidane, Trezeguet y Henry, mal; Figo, así así; Rui Costa no ha jugado mucho... Ninguna estrella se ha confirmado”.

Los principales objetivos del Madrid a día de hoy son dos brasileños: Robinho (20 años) y Adriano (22 y contrato hasta 2008 con el Inter). Los dos gustan a Sacchi.

2. Bajas. Los contratos de los galácticos, a razón de 12 millones de euros brutos anuales para cada uno, son un monumental escollo para aligerar las nóminas y abrir paso a la savia nueva:

-Contrato hasta la temporada 2005/2006: Figo (32 años en la actualidad)
-2006/2007: Zidane (32), Roberto Carlos (31), Beckham (29)
-2007/2008: Ronaldo (28)
-2009/2010: Raúl (27)

¿Cuántos de ellos pueden asumir un papel protagonista en el nuevo Real Madrid? Por edad y por lo visto en el transcurso de 2004, sólo Ronaldo. Sacchi deberá buscar una salida al resto o, al menos, hacer ver a Raúl y Zidane que, si desean retirarse de blanco, no será como primeros espadas.

“Una vez que perdimos el partido [contra el Sevilla], casi mejor que Sacchi fuera testigo de un desbarajuste tan tremendo para que se dé cuenta de que hay que tirar la casa y comenzar de cero”. ABC atribuye esta frase a “una de las fuerzas más vivas del Real Madrid” tras la derrota del pasado miércoles. Un día más tarde, Sacchi fue presentado y su tono fue bien distinto:

-”No tenemos jugadores con una edad tan grande como para decir que se haya acabado su ciclo. No es cierto. Lo que hay que estudiar es por qué no estamos haciendo lo que se debería hacer con la calidad que poseemos. Yo siempre pienso en positivo y no en negativo. Por eso no hemos de pensar en renovaciones, sino en hacerlo bien este año, una temporada en la que estamos en tres competiciones”
-”Claro que el partido ante al Sevilla no genera ilusión alguna, pero no es momento de perder la fe. La paciencia es una gran virtud en este mundo del fútbol”
-”Es pronto para hablar de nuevos fichajes. Con todo, aquí hay una plantilla de una gran calidad y de un nivel altísimo, factores que deben ser suficientes para salir adelante”

Y remató en As: “Hay jugadores como Costacurta, Maldini o Baresi que han demostrado que se puede jugar a un alto nivel hasta los 36, 37 ó 38 años”.

Tal vez Sacchi se limitó a lo políticamente correcto. Manifestaciones de otro signo habrían sido demasiado polémicas. Pero le han contratado para reconstruir un edificio, no para apuntalarlo. Seguramente lo sabe, pero no lo dice.

3. Entrenador. ”Mi única atribución es confirmar al entrenador o echarlo”. Casi nada. En otro ejercicio de diplomacia, Sacchi ha manifestado su confianza en el trabajo de García Remón. Salvo desastre, el técnico acabará la temporada. Salvo milagro, será relevado en junio.

Se ha apuntado ya un nombre: Carlo Ancelotti, que estuvo a sus órdenes en el AC Milan y al que más tarde recuperó como ayudante. Sin embargo, Ancelotti tiene contrato en vigor hasta junio de 2006.

Otra alternativa es el seleccionador de Portugal, el brasileño Luiz Felipe Scolari. En la mencionada entrevista de El País, Sacchi tenía palabras de elogio para él y su equipo cuando le preguntaban qué selección le había gustado más a lo largo del torneo: “Portugal, excepto el primer partido, siempre ha atacado con muchos jugadores. Y Scolari ha tenido muchísimo coraje: primero dejó fuera a Vítor Baía, después quitó a Couto, más tarde a Rui Costa y, en el partido más difícil, ante Inglaterra, retiró a Figo. Siempre en beneficio del equipo”.

También entra en las quinielas Ruud Gullit, otro componente del AC Milan que, como Ancelotti, Van Basten o Rijkaard, ha optado por los banquillos. Por cierto, que Sacchi habla a menudo por teléfono con el entrenador del Barça.

4. Cantera. La factoría parece seca. Ningún joven pide paso, las grandes estrellas taponan su ascenso y el club se encarga de hacer el resto negando sus cesiones a otros clubes. El Getafe pidió hace unas semanas la del delantero Soldado, pero el Madrid se cerró en banda. En lugar de permitir a una de sus mayores promesas foguearse en Primera, prefiere que siga disputando partidos en Segunda B. No parece la mejor manera de preparar el salto de los jóvenes valores. Aquí también tiene Sacchi mucho trabajo, aunque sea la tarea menos mediática de todas.

PD - Dentro de la rumorología abierta en torno al banquillo blanco, el diario Sport apuntó un nombre con “muchos números“: Cesare Prandelli. Según Sport, Prandelli “dejó recientemente el Parma tras una grave crisis de resultados”. Falso: Prandelli fichó a finales de la pasada campaña por un equipo de mayores aspiraciones, la Roma, que se fijó en él para suplir a Fabio Capello. Prandelli se desvinculó de la Roma sólo unas semanas más tarde, pero no fueron los resultados los que acabaron con él. Dejó su cargo para cuidar de su esposa, enferma de cáncer. Pero así las gastan en el Sport.