31.8.04

Confidencial, pero poco

Me deja bastante frío el documental “FC Barcelona Confidencial” estrenado la semana pasada por TV3 y Canal Plus. Primero, porque las confidencias no son gran cosa; escuchar a los directivos soltar algún taco y poco más. Y segundo, porque consigue en ocasiones que, más que un reportaje o documental, parezca un vídeo promocional ¿Cuántas veces se repite que los miembros de la junta son jóvenes? ¿cuántas que trabajan en equipo? Los protagonistas saben muy bien desde dónde les enchufa la cámara y controlan en todo momento si el pilotito rojo está encendido. Especialmente propagandístico resulta el momento en que Laporta pide al chófer que pare el coche para firmar autógrafos a unos niños a la salida del Camp Nou (derrota ante el Madrid incluida). Supongo, en cualquier caso, que este es el umbral máximo de invasión periodística que un club fútbol, llámese Barcelona, Juventus o Manchester, se puede permitir. Sabido esto, se deja ver y puede resultar curioso. Pero que nadie espere grandes sorpresas: al final, ganan los buenos.

La Vuelta es un fraude

Este sábado, creo, comienza la Vuelta a España. Será en León, de eso sí estoy seguro, que bien nos ha martilleado durante los Juegos de Atenas el tal Melendi. Yo no la veré, y como yo, supongo, hará mucha gente. Se esperan audiencias de entre 1,5 y 2 millones de espectadores. Supongo que por falta de competencia en esa franja horaria, no por las pasiones que despierta la ronda. No es que la Vuelta esté de capa caída. La Vuelta, directamente, es un fraude. Nos la venden como un gran espectáculo deportivo, pero no es así. Creo que los medios hacen creer que a la gente le interesa para vender espacios publicitarios. Hoy por hoy no es más que una competición de medio pelo con una participación mediocre (contrarrelojistas que no contrarrelojean, como Mancebo, escaladores que no escalan, como Sevilla) y unas apasionantes etapas de montaña en las que se ataca en el último puerto y las diferencias en línea de meta no suelen pasar del minuto. El año pasado estuvo a punto de ganarla Isidro Nozal. Queda todo dicho.

En 2005 entrará en vigor en el ciclismo mundial la UCI Protour, un calendario que obligará a los 18 principales equipos, los de “primera división”, a repartir la participación de sus corredores por las “grandes” rondas. Se pretende evitar que competiciones como la Vuelta (y, a este paso, también el Giro) queden huérfanas. Habrá que ver si los equipos se las ingenian para esquivar estos requisitos. Podrán contar con 25 corredores, de modo que si el Armstrong de turno quiere correr el Tour y sólo el Tour se supone que podrá seguir haciéndolo y mandar a sus lugartenientes a subir Sierra Nevada. Pero ahora mismo cualquier solución, cualquiera, parece buena para la Vuelta, agonizante, convertida en una competición local que ni siquiera se sigue en España. Las audiencias del año pasado, se dijo, fueron extraordinariamente bajas. Y este año en el que hasta el Tour nos ha hecho encadenar bostezos, no quiero ni imaginarlo. No va a ver la Vuelta ni Melendi.

2.8.04

Silencio canallesco

El verano pasado, salir de gira asiática era una empresa faraónica. Sinónimo de prepotencia, puro exhibicionismo, la última provocación del mesiánico Florentino, siempre pensando que su reino no es de este mundo. Es más: hace sólo cuatro meses, cuando el Madrid se desangraba a marchas forzadas en todas las competiciones, ofendidos articulistas pasaban la oportuna factura. Son los mismos que ahora, cual prostitutas, guardan un esperpéntico silencio.