Publirreportaje: Bufandas, esencia del fútbol

Esos retales de tela llenos de fútbol llamados bufandas/ Getty

Una de las esencias del fútbol está concentrada en ese trozo de tela rectangular llamado bufanda. Y es que en todos los estadios de fútbol a lo ancho y largo del planeta encontramos a aficionados tanto locales como del equipo visitante  ataviados  con la bufanda del conjunto de sus amores.

Y es que las bufandas son la seña de identidad, de pertenencia, hasta de fidelidad, de los aficionados con el club que levanta sus pasiones. No sólo estas prendas de tela sirven para indicar que eres de tal equipo y poder identificar quien es amigo o quien es adversario en el mundo del fútbol, sino también para recordar grandes momentos, eliminatorias históricas y partidos decisivos ya que además de la tradicional bufanda del conjunto de fútbol en cuestión, existen las bufandas conmemorativas, aquellas que lucen los emblemas de ambos clubes más como un mensaje de hermanamiento que de rivalidad.

Igualmente, las bufandas no sólo muestran la adhesión de un aficionado al equipo de su vida sino que, además, le permite poder exaltar el fervor patriótico por su país al haber también bufandas de las selecciones nacionales. De esta manera, desde las selecciones mas grandes del planeta fútbol como Inglaterra, España, Alemania, Francia, Italia o Portugal hasta las más modestas como Andorra, Canadá, Nueva Zelanda o Liechtenstein cuentan con bufandas para que sus aficionados puedan arengar a esos combinados.

Ese valor que tiene la bufanda de pedacito de esencia futbolera hace que muchos amantes del deporte rey vayan más allá de su equipo o de la selección de su país y se dediquen a coleccionar bufandas de todo equipo y todo combinado nacional, cuanto más rara y exclusiva sea la bufanda mejor, lo haya conseguido visitando la ciudad del equipo en cuestión o comprándola por Internet. Y es que no hay cosa material que encierre mayor pasión y devoción al fútbol que ese pedazo de tela llamado bufanda.

Nacho Mateo

Periodista, hice mis primeros pinitos en la prensa deportiva local y luego soñé con emprender. Curioso por naturaleza, también soy productor audiovisual. Cada uno se marca su propia frontera

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