La caída del Imperio

La Juventus que dirige Antonio Conte es la última esperanza del fútbol italiano/ Getty Images

La Juventus que dirige Antonio Conte es la última esperanza del fútbol italiano/ Getty Images

En un tiempo no muy lejano el cielo brillaba con fuerza sobre el verde de los estadios transalpinos. El Calcio era una de las competiciones más importantes del mundo futbolístico, sólo la liga española podía acercarse al nivel del balompié italiano. Este hecho hacía que muchos de los grandes jugadores a nivel mundial no lo dudaran a la hora de firmar por un ‘grande’ de la Serie A. Futbolistas de la talla de Weah, Van Basten, Gullit, Rijkaard, Lothar Matthaus abandonaron a sus equipos para aterrizar en la que era la mejor liga del mundo.

Mucho ha cambiado la vida y, por desgracia, no para bien. En estos momentos la competición local está situada como la cuarta del mundo tras la Premier League, la Liga BBVA y la Bundesliga. Demasiado habría que retroceder en el tiempo para ver al Calcio fuera del podio futbolístico. Tanto es así, que posiblemente nunca haya ocurrido.

El motivo de este hecho es la profunda crisis económica que asola al país transalpino (al igual que otros estados europeos y mundiales). En la Serie A se da una circunstancia muy parecida a la que ocurre en la Premier, y es que todos los clubes pertenecen a un empresario. Eso sí, en Italia la gran mayoría de máximos accionistas de los equipos son locales mientras en Inglaterra son inversores foráneos. La delicada situación en cuanto a dividendos de sus dueños les hace no invertir en sus clubes. Tanto es así, que el Milan de Silvio Berlusconi para poder pagar la ficha de Kaká debió vender a Kevin Prince Boateng. Otro ejemplo del estado del Calcio es el Inter de Milán. Los ‘neroazurri’ pasaron de ser campeones de Europa a un proyecto viciado y acabado. A día de hoy acaba de pasar a manos de un empresario indonesio, Erick Thohir, que busca cambiar a un club al que económicamente no era capaz de sostener Massimo Moratti, su anterior dueño.

Las únicas excepciones en el fútbol italiano son el Napolés, que sí realiza grandes inversiones y compite a gran nivel en Europa, y la Juventus. Aunque ambos por motivos diferentes. El cuadro napolitano ha ingresado mucho dinero en ventas en los últimos años y eso les ha hecho poder realizar fichajes de relumbrón como el del ‘Pipita’ Higuaín. Escuadras como la Roma o la Fiorentina se mueven en un cauce parecido, bajo la norma: «Antes de entrar dejen salir». Por el contrario, el equipo turinés sí se encuentra en una gran situación económica y es, con diferencia, el conjunto de más nivel de Italia en la actualidad tanto en lo económico como en lo deportivo. El proyecto juventino gira en torno a la construcción del nuevo estadio que fue inaugurado en 2011. La ambición de los Agnelli (máximo accionista de la Juventus y de Fiat) y el acierto en los fichajes en los últimos tiempos sitúan a los ‘bianconneri’ a buen nivel en cuanto al resto de grandes europeos.

La situación del Calcio no es demasiado halagüeña, pero en Italia sueñan con volver a tener pronto a los mejores jugadores a nivel mundial. Desean dejar atrás el ver cómo emigran los grandes jugadores a otras ligas. Ahora mismo no es el tiempo de la liga italiana. La competitividad no la pierden pero el máximo nivel sí lo han dejado de lado. El resto del fútbol europeo y mundial espera ansioso la recuperación de los clubes de la Serie A. El imperio cayó, cual antigua Roma, pero seguro que no tarda en reconstruirse.

Nacho Cartes

Periodista. El deporte por bandera, una auténtica pasión.