Nadar y guardar la ropa

El fichaje de Luis Suárez ha elevado los gastos barcelonistas a

El fichaje de Suárez ha elevado los gastos barcelonistas en contratacions a 157 millones de euros/ Álex Caparrós

Nadar y guardar la ropa, o como también dice nuestro refranero, «más vale frutos que flores, que los uno dan sabores y los otros nada más que olores», es decir, en el mundo de fútbol, como en la vida misma, hay que ser precavido y pensar en nuestra estabilidad de cara al futuro.

Esa es la filosofía de los grandes de la ‘otra liga’ visto su andadura en el mercado de fichajes que se cerró anoche. Athletic de Bilbao, Real Sociedad y Sevilla, llamados a luchar por la cuarta plaza de la Champions League, han sacado un balance positivo de este periodo de altas y bajas, que garantizará los próximos proyectos deportivos, y en definitiva la sostenibilidad del club.

Estos tres equipos son los más beneficiados del mercado con un superávit de 35 millones para el Athletic (ingreso de 36 y gasto de un millón), 33,2 millones para la Real (ingresos de 45’2 millones y gasto de 12) y 29’6 millones para el Sevilla (entrada de 50’5 millones y salida de 21). Un poco por debajo de ellos se sitúa el Valencia que pese la inmensa cantidad de fichajes sale del mercado con un beneficio de 14 millones de euros (ingresos por 45’3 millones que palian un gasto de 31’3), sin embargo si se analiza bien las incorporaciones, muchas de ellas son cesiones con obligación de compra en un futuro (como es el caso de Negredo) por lo realmente el club che sale de manera deficitaria del periodo estival de fichajes.

Si bien el caso valencianista está a expensas de que su nuevo benefactor, Peter Lim, cumpla al estilo de Abramovich y no haga lo que hizo Bulat Chagaev con el Neuchatel. Especulaciones aparte, hay varios clubes que han salido mal parados del mercado visto el balance negativo que han obtenido. Uno de ellos es el Atlético que ha cosechado un déficit 23’5 millones de euros (producidos por los 111 millones de las nuevas incorporaciones), sin embargo, en los años anteriores registró buenas cifras por lo que se equilibra la balanza. Aunque para el futuro de un club (con una deuda con Hacienda reconocida de  215 millones) ir con las cuentas justas puede no ser una estrategia acertada. 

Pero si hay un caso preocupante es el de los dos grandes de la Liga BBVA. Real Madrid y Barcelona siempre acostumbran a saltar la banca con sus fichajes y salir de los mercados con déficit, si bien el club que preside Florentino Pérez regula sus altas incorporaciones con la venta de activos importantes y este curso sólo arrastra unas pérdidas de 6’1 millones (las altas costaron 114 millones mientras que las bajas aportaron casi 120). Aunque eso no quita que el Real Madrid al ser un club (y no una S.A.D.) no publique sus cuentas y su deuda con Hacienda (y con entidades como Bankia) sea un misterio. Un dato curioso, con respecto a la gran cantidad que destina el conjunto blanco en fichajes, es que desde La Castellana se gastaron más en la tripleta Cristiano, Bale y James que el Ajax en toda su historia.

En la otra cara de la moneda está el Barcelona que ostenta el récord negativo del mercado estival de fichajes al acumular un déficit de 77’2 millones gracias a la enorme suma destinada en incorporaciones (157 millones). Aunque también cabe decir que deben cumplir una sanción de la FIFA que le impedirá firmar jugadores hasta enero de 2016 (por lo que ese déficit supone el de dos campañas), el club azulgrana adolece lo mismo que del Real Madrid, o sea, cuentas opacas y secretas, por lo que no se sabe si el conjunto catalán está saneado o tiene más ‘agujeros’ que el contrato de Neymar.

En definitiva, los clubes que se les presupone una mayor deuda, son los que más gastan y más déficit asumen, con diferencia. ¿Esto quiere decir que estos dos equipos se arriesgan a hinchar y volver a hinchar la burbuja hasta caer en la quiebra técnica? Quizá en otros países sí, pero sabiendo la masa social que mueve Real Madrid y Barcelona en este país, es dudoso que se pueda permitir eso.

Nacho Mateo

Periodista, hice mis primeros pinitos en la prensa deportiva local y luego soñé con emprender. Curioso por naturaleza, también soy productor audiovisual. Cada uno se marca su propia frontera