RFEF o como tener el enemigo en casa

Ignacio Quereda presumiblemente ordenó no comunicar una oferta beneficiosa para el fútbol femenino español/ EFE

Ignacio Quereda presumiblemente ordenó no comunicar una oferta beneficiosa para el fútbol femenino español/ EFE

Ayer saltó una noticia bomba en torno al fútbol femenino español, y es que según denuncia Seyer Gestión la RFEF ignoró por completo una oferta de más de seis millones de euros que ésta gestora ofreció junto a la compañía CGP Sport para hacerse con los derechos de retransmisión y explotación de la Liga y la Copa de la Reina por un periodo de seis años.

Hasta en tres ocasiones Seyer Gestión remitió la oferta al organismo futbolístico español, y hasta de manera personal a su presidente, Ángel María Villar, a su secretario general, Jorge Pérez, al presidente del Comité del fútbol femenino, Vicente Temprado, y al seleccionador nacional, Ignacio Quereda. Y nunca hubo respuesta. Preferían rechazar unos 6’6 millones de euros que hubiera servido para la expansión y promoción de nuestro ‘futfem’ y darle la explotación de esos derechos a Mediapro (Gol Televisión) de manera gratuita sin ninguna contraprestación.

Es más según la propia gestora que hizo la oferta, Quereda ordenó que bajo ningún concepto ni los clubes ni las jugadoras se enterasen de esta propuesta y sus detalles. Información que si seguimos el proceso lógico es contradictoria, pues si quieres que la selección que entrenas siga evolucionando favorablemente no debes poner obstáculo alguno para la potenciación de la misma.

Algo muy turbio está ocurriendo dentro de la RFEF para que les interese a los que dirigen el fútbol femenino patrio que éste se estanque y no tenga oportunidades de desarrollarse, y que se tenga ‘el enemigo en casa’. A partir de esa premisa se puede concluir con la especulación más descabellada y seguro que no andará muy desacertada cuando se haga público el desenlace.

Nacho Mateo

Periodista, hice mis primeros pinitos en la prensa deportiva local y luego soñé con emprender. Curioso por naturaleza, también soy productor audiovisual. Cada uno se marca su propia frontera