Clichy, cuando las circunstancias te marcan tu destino

Gaël Clichy derivó su carrera y su forma de vida por coyunturas de la vida/ Getty Images

Gaël Clichy derivó su carrera y su forma de vida por coyunturas de la vida/ Getty Images

Gaël Clichy tiene 29 años y pretende correr por el flanco izquierdo hasta que donde le permitan las piernas. El lateral zurdo del Manchester City e internacional por Francia, intenta aprovechar al máximo su carrera y su vida. Después de todo, Gaël regateó la muerte en la adolescencia y sabe que todo es efímero y puede cambiar en un instante.

Nacido en los suburbios de Toulouse, el 26 de julio de 1985, el joven Clichy comenzó a jugar con sólo cinco años en el AS Hersoise, muy cerca de casa. La madre era enfermera y Joel, el padre, un jardinero con raíces en la isla de Martinica, se dedicaba al fútbol local como entrenador y árbitro.

Joel, hombre de ideas fijas, tuvo un papel fundamental en el desarrollo de Gaël como jugador. «Como todos los otros chicos, Gaël sólo tenía interés en usar su pie más fuerte, que por aquel entonces era el derecho. Pero yo insistí que él jugase con el eizquierdo», explicó el padre, años más tarde.

«Recuerdo de haber pitado un partido en el que él estaba envuelto y le quise enseñar una lección. Le dije que, si marcaba un gol con el pie derecho, iba a anularlo. Él marcó y yo cumplí mi palabra, a pesar de que su equipo estaba perdiendo. Nadie entendió lo que había pasado pero Gaël comenzó a jugar con el pie izquierdo desde entonces. Más adelante, se olvidó de pie derecho y hoy en día aún me agradece por eso», resumió Joel Clichy.

El lateral del City confirma a historia:  » Es todo verdad. Ahora, parece que soy un jugador zurdo de nacimiento pero la verdad es que no siempre fue así. Es como si enseñaras una segunda lengua a un niño. Él aprende rápidamente y fue eso lo que pasó conmigo, con respecto a lo del pie izquierdo. ¿Dónde estaría ahora si fuese diestro?».

Gaël Clichy aprendió a jugar con el pie izquierdo desde los cinco años pero de nada serviría si no hubiese sobrevivido a un percance de milagro una década más tarde. Su carrera prosiguió en el JS Cugnaux, el AS Muret y en el AS Tournefeuille. Mientras tanto, fue invitado para desarrollar su potencial en la Pôle Espoirs de Castelmaurou, una academia de fútbol regional adscrita a la Federación Francesa.

En el año 2000, tuvo que enfrentar el asedio de varios clubes franceses del máximo nivel, y el joven Clichy escogió el Cannes. Los primeros meses en la Costa Azul quedaron marcados por un incidente que podía haber supuesto la muerte del actual lateral ‘sky blue’.

«Yo tenía 15 años y estaba jugando en el Cannes», recuerda. Para cortar camino, él y otro jugador de la academia decidieron saltar una valla de metal cerca de las instalaciones del club. Grave imprudencia. «Se me enganchó un anillo en la valla y perdí la piel y el tejido de un dedo. La herida era bastante grave y tuve que ser operado de inmediato. La operación duró cerca de ocho horas y durante ella, mi corazón se paró durante quince segundos. No me acuerdo de mucho, pero sé que, después de aquello, entendí que la vida es corta. Los médicos dijeron que fue un milagro», sintetiza Gaël Clichy.

Ese episodio justifica su postura ante la vida. «Antes de eso, si tenía un partido a dos semanas vistas, no me preocupaba mucho hasta el día antes. A partir de ahí, comprendí que cada día es importante, porque mañana puedo no estar aquí, o puede no estar alguien muy cercano a mí» revela Clichy. «Siendo profesional del fútbol, tengo que dar lo máximo hasta que me retire», concluye el francés.

El zurdo convertido evolucionó rápidamente en el Cannes y despertó la atención de Arsène Wenger. En el verano de 2003, el entrenador del Arsenal se trasladó a Tournefeuille para visitar a la familia del jugador, por entonces cerca de celebrar su décimo octavo cumpleaños.

Días más tarde Gaël Clichy firmaría un contrato profesional con el Arsenal, asumiendo el rol de sucesor natural de Ashley Cole. «Cuando llegué a Inglaterra, me preguntaron si quería vivir con alguien que pudiese estar pendiente de mí. Pero ya en Cannes estaba viviendo con amigos y pensé que con 17 años para 18, estaba preparado para vivir solo. Los primeros meses fueron difíciles, pero después mi padre me visitó, me enseñó a cocinar y a partir de ahí todo fue mejor», revela el jugador.

El internacional francés conquistó la titularidad en el Arsenal y en la selección del ‘gallo’ y ya en 2011, firmó por el Manchester City. El joven al que obligaron a ser zurdo y que tuvo cerca la guadaña de la muerte, consiguió ser campeón de la Premier con ambos clubes y labrarse un nombre en la élite del fútbol mundial

Nacho Mateo

Periodista, hice mis primeros pinitos en la prensa deportiva local y luego soñé con emprender. Curioso por naturaleza, también soy productor audiovisual. Cada uno se marca su propia frontera