Especial: La Undécima del Real Madrid

El Real Madrid volvió a coronarse en una final europea/ AP

El Real Madrid volvió a coronarse en una final europea y suma once Copas de Europa/ AP

Once Copas de Europa dan para mucho. Once títulos que han sido de todos los colores. Goleadas, victorias en el último minuto… El 28 de mayo de 2016 el Real Madrid logró su undécima Champions en el estadio de San Siro (Milán, Italia), en la tanda de penaltis por primera vez en su historia. Esta Champions será recordada por la Champions del sufrimiento. Por aquella que si el resultado hubiera sido distinto, tampoco habría sido muy injusto. Por aquella en la que no predominó un juego exquisito, sino el corazón, el orgullo y las ganas de callar críticas. Por aquella en la que no hubo individualidades. Por el gol de Ramos, por el penalti de Cristiano, por el partidazo de Casemiro, por las lágrimas de Carvajal… Por aquella que demostró que los grandes también saben sufrir, y que el Real Madrid es, en esta competición, el más grande. Sin discusión alguna.

También será recordada por Zidane. Lo del francés con la Champions es algo mágico. Tras perderla con la Juventus, llegó al Real Madrid para ganarla como jugador, como segundo entrenador y ahora como primer técnico. Puesto que ocupa desde hace solo medio año, y en esos meses ha insuflado una alegría, una motivación y una confianza a un vestuario que parecía roto. Sin un juego excelente, pero con un corazón insuperable. Así podría definirse la gesta de este Real Madrid. La gesta de un equipo que parecía condenado a otra temporada desastrosa y ha vuelto a colocarse entre los mejores del mundo. La gesta de la Undécima.

‘Zizou’ es el primer técnico francés en lograr la Champions League, y en tan solo medio año. Este es solo uno de los numerosos datos que se pueden dar. El Real Madrid no solo es ya el equipo que más Copas de Europa ha logrado, sino también el que más ha conseguido en este nuevo formato (cinco en total). Entierra así las excusas del estilo de “las Copas de Europa en blanco y negro”. El Real Madrid es el mejor equipo de la historia de esta competición, y el mundo del fútbol lo sabe. El mismo Simeone, entrenador rival, lo dijo al final del encuentro. Una mención especial merecen él y todo el Atlético de Madrid, equipo que tarde o temprano logrará este ansiado trofeo. El fútbol se lo debe. Pero esta Champions es del Real Madrid. Otra más. Y ya van once.

Tres momentos

Resulta sencillo escoger tres momentos que hayan marcado la consecución del título por parte de los blancos. El primero es el partido frente al París Saint-Germain en el Santiago Bernabéu durante la fase de grupos. El equipo francés dominó el partido de principio a fin, con la posesión del balón y numerosas ocasiones, pero el Real Madrid salió vivo gracias a su buen rigor defensivo y a un gol de Nacho. Los de por aquel entonces hombres de Benítez demostraron que, con sufrimiento, podían hacer frente a cualquier grande de Europa, tónica que se repetiría durante toda la temporada.

En segundo lugar, encontramos la vuelta de cuartos frente al Wolfsburgo. Con Zidane ya sentado en el banquillo, el conjunto merengue era presa de la euforia tras ganar al Barcelona en Liga y realizaba uno de los peores partidos de la temporada, perdiendo 2-0. Varias voces aclamaron que era ridículo volver a encomendarse a la remontada. Pero Cristiano Ronaldo, la estrella indiscutible del equipo, se puso el mono de trabajo y dejó atrás su hasta entonces temporada discreta (para lo que es él). Un hat-trick suyo sirvió para llevar al Real Madrid a semifinales, y pese a las críticas recibidas por haber pasado sufriendo frente al octavo de la Bundesliga, los madridistas ya creían en que su equipo pudiera hacer algo grande.

El fallo de Juanfran significó la undécima Copa de Europa madridista/ Reuters

El fallo de Juanfran significó la undécima Copa de Europa madridista/ Reuters

Finalmente, el tercer momento que marcó fue, evidentemente, la final. Por extraño que le parezca a algunos, el Real Madrid no llegaba como favorito ni mucho menos, Numerosas encuestas pronosticaban la venganza del Atlético por la final de hace dos años, y muchas personalidades se decantaron por el equipo rojiblanco. Varios fueron los chistes acerca del sorteo camino a la final, algo más favorable para los merengues. Pero el Real Madrid tiró de casta y orgullo, y en un partido muy igualado, logró lo que tantas críticas no imaginaron durante toda la temporada. Tras una primera media hora muy buena, el equipo se fue desinflando hasta el punto de tener que llevarse el título en los penaltis. Un palo de Juanfran. Eso decidió la final. El ‘Atleti’ podría haber logrado el título perfectamente, pero la suerte sonrió al más grande.

Protagonistas

Keylor Navas (11 partidos, 3 goles encajados): Aprovechó su primera temporada como titular indiscutible en el Madrid para consagrarse como uno de los mejores porteros del mundo. Agilidad y reflejos, no cometió ningún error grave en toda la competición.

Daniel Carvajal (8 partidos, 1 gol): El canterano sigue consagrándose como uno de los mejores en su puesto y ganándose un futuro como el ‘2’ de la próxima década madridista. Gran temporada, en la final tuvo que marcharse entre lágrimas por una lesión.

Sergio Ramos (10 partidos, 1 gol): Su primera temporada como capitán del equipo. Tras una temporada muy lejos de su nivel, el de Camas se echó el equipo a la espalda y volvió a ser el hombre de la final, justo como hace dos años.

Képler Lima, ‘Pepe’ (9 partidos): Rigor táctico y defensivo y mucha agresividad sirvieron al portugués para volver a recuperar su lugar como acompañante de Ramos por delante de Varane.

Marcelo Vieira (11 partidos): Designado por muchos como el mejor lateral izquierdo del mundo. Desequilibrante en ataque, fue muy importante en algunos partidos, si bien en otros estuvo algo desaparecido.

Sergio Ramos, una final más, volvió a ser decisivo/ AP

Sergio Ramos, una final más, volvió a ser decisivo/ AP

Carlos Casemiro (11 partidos): La gran noticia de esta temporada para los blancos. El brasileño se ganó un puesto de titular gracias a su sacrificio defensivo y su capacidad para ocupar amplios espacios en el campo. Fue de lo mejor de la final, y tal y como predijo Simeone, uno de los hombres más importantes del Real Madrid.

Toni Kroos (12 partidos): De menos a más. Empezó la temporada lejos de su nivel, sin estar al 100% físicamente, pero la titularidad de Casemiro le permitió centrarse más en tareas ofensivas y de creación.

Luka Modric (12 partidos, 1 gol): El croata es el motor de este Real Madrid. Cada vez asume más galones, y su gran técnica y visión de juego le permiten no cometer apenas errores. En algunos partidos estuvo algo desaparecido, pero en líneas generales siempre fue de los mejores.

Gareth Bale (8 partidos): Pese a las críticas, el galés fue el que tiró del carro durante gran parte de la temporada hasta su lesión. Algo ‘fallón’, su compromiso y velocidad le convirtieron en un buen recurso a lo largo de la temporada.

Karim Benzema (9 partidos, 4 goles): Al contrario que Kroos, su temporada fue de más a menos. El francés firmó un gran inicio, alejándose con goles de las polémicas extradeportivas. En la final dejó algún detalle técnico, pero estuvo lento y ausente.

Cristiano Ronaldo (12 partidos, 16 goles): Continúa el idilio del portugués. Sin hacer su mejor temporada, firmó unos números de escándalo. Marcó el penalti decisivo tras estar desaparecido durante gran parte de la final.

Cristiano Ronaldo resolvió el solo la eliminatoria ante el Wolfsburgo/ Getty Images

Cristiano Ronaldo resolvió el solo la eliminatoria ante el Wolfsburgo/ Getty Images

Danilo da Silva (7 partidos): El brasileño está muy lejos del nivel de Carvajal, y sufrió las pitadas del público durante prácticamente toda la temporada. Aún así, su línea general no fue mala, más allá de algún partido desastroso como la ida frente al Wolfsburgo.

Nacho Fernández  (5 partidos, 1 gol): El canterano rinde donde le pongan sin rechistar. Pese a sus escasas actuaciones, marcó un gol decisivo (con algo de suerte) frente al PSG en la fase de grupos, en un partido en el que el equipo francés fue muy superior.

Raphael Varane (7 partidos): Si el francés sigue a este nivel, llegará a ser uno de los mejores centrales del mundo y titular indiscutible tras la marcha de Pepe. Hasta entonces, las lesiones no le dejan llegar a rendir a toda su capacidad.

Isco Alarcón (11 partidos): El malagueño ha sufrido en sus carnes el buen momento de Casemiro, quedando condenado al banquillo. Ha intercalado buenas actuaciones gracias a su regate, con otras en las que nada le salía.

Mateo Kovacic (8 partidos, 1 gol): Calificado como el peor jugador en el último tramo de temporada. Su intensidad y sacrificio a la hora de jugar no le sirvieron para terminar de ser importante, y pese a no firmar una temporada desastrosa, ya se oyen rumores acerca de su salida.

Jesé Rodríguez (9 partidos, 1 gol): Poco a poco va recuperando su nivel tras la terrible lesión sufrida hace unos años. Temporada notable la del canario, que se ha visto eclipsada por la de Lucas Vázquez.

Lucas Vázquez (7 partidos): Con sacrificio, desborde y asistencias se ha ganado el puesto como primer hombre a la hora de suplir a cualquiera de los tres de arriba. Gran temporada la suya, marcó el primer penalti de la tanda final sin problema alguno.

También fueron campeones: Álvaro Arbeloa (2 partidos), que se despidió del equipo de la mejor manera posible, Denis Cheryshev (3 partidos), quien se fue cedido al Valencia en enero tras su escaso protagonismo, Kiko Casilla (2 partidos, 3 goles encajados), portero suplente que tuvo buenas actuaciones aunque sin trascendencia, James Rodríguez (5 partidos, 1 gol), que firmó una mala temporada, Rubén Yáñez, el tercero portero del equipo, y los canteranos Abner, Borja Mayoral, José Carlos Lazo, Marcos Llorente, Mariano Díaz, Martin Ødegaard y Philipp Lienhart.

Finalmente Zinedine Zidane llevó al Real Madrid a la senda del triunfo / Reuters

Finalmente Zinedine Zidane llevó al Real Madrid a la senda del triunfo / Reuters

Zinédine Zidane: El francés llegó a mitad de temporada tras año y medio en el filial, con el cual no logró nada importante. Apuesta arriesgada la de Florentino que salió muy bien. Devolvió la alegría a un vestuario enfrentado con Benítez, su sucesor. Sin un estilo brillante, aportó el factor anímico que le faltaba a la plantilla para terminar de jugar a buen nivel.

El futuro

Tras una temporada que comenzó mal y terminó muy bien, la ilusión ahora está en lo que ocurrirá de cara al futuro. Zidane se ha ganado continuar dirigiendo al equipo, algo de lo que nadie duda. Si en medio año ha logrado la Champions y luchar hasta el final por la Liga, ¿qué podría conseguir en una temporada completa y construyendo el equipo a su gusto? De momento, la única marcha confirmada es la de Arbeloa, a las que se podrían sumar Kovacic y James o Isco (pese a que los dos dijeron al término de la final que querían continuar, el esquema de ‘Zizou’ no les beneficia). Previsiblemente Zidane pedirá un lateral izquierdo como suplente de Marcelo, un delantero centro rematador como alternativa de Benzema (que podría ser un canterano, dado el buen momento de Mariano y Borja Mayoral, y que ambos fueron entrenados por el técnico francés) y un centrocampista defensivo para competir con Casemiro. El brasileño se ha ganado ser considerado un titular indiscutible en un equipo que ya se puede recitar de carrerilla. Falta por ver si Florentino seguirá empeñado en traer a De Gea (lo que seguramente provocaría la marcha de Keylor) y qué pasará con la BBC. Benzema está afectado por sus problemas extradeportivos, y Cristiano Ronaldo podría retirarse en el Real Madrid, tal y como afirmaron su presidente y numerosas personas del entorno del portugués. Bale, por su parte, ya estaría ilusionado por lograr la duodécima Champions League de los blancos en Cardiff, su ciudad natal. Sin embargo, y pese a la euforia, los madridistas no deben olvidar que nadie ha logrado la máxima competición continental dos años seguidos. ¿Se romperá la maldición la próxima temporada?

David Hormigos

Futuro periodista y amante del fútbol. Me encanta analizar equipos y jugadores, seguir el mercado de fichajes y debatir sobre el deporte rey (siempre desde el respeto). Luchando para que mi pasión se convierta en mi profesión.