Las 13 reglas originales

Las trece reglas originales del fútbol moderno/ The FA

Las trece reglas originales del fútbol moderno/ The FA

El fútbol moderno como es bien sabido nació en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XIX. Concretamente en 1857 cuando se creaba el primer club de la historia en la ciudad industrial de Sheffield, el Sheffield FC un club que siempre ha vivido a la sombra de sus vecinos Sheffield Wednesday y Sheffield United y que actualmente compite en la Northern Premier League regional (octavo escalón del fútbol inglés).

A este pionero le siguieron otros clubes como el Notts County (1862), el Stoke (1983) o el Bradford Park Avenue (1863) y a raíz de ello, se instauró la primera organización nacional para regular el incipiente fútbol que surgía en suelo inglés, The Football Association (26 de octubre en 1863). Tras institucionalizarse, rápidamente se encargó a Sir Ebenezer Cobb Morley la creación de un reglamento que regule la práctica de este deporte, naciendo así las primeras trece reglas del fútbol moderno.

El 8 de diciembre de ese 1863, concretamente hace más de 151 años, se hace oficial las primeras normas que antes de abordarlas hay que conocer unas cuestiones previas sobre el fútbol de aquella época, por ejemplo que las porterías sólo consistían en dos postes no existiendo el larguero o que la figura del guardameta no existía pues se constituyó en 1871.

Otras estrambóticas prácticas de aquel entonces eran la tendencia de que cuando la pelota saliera fuera de la línea el balón sería del primero que lo atrapase o la prohibición de correr con el cuero en el pié, para evitar ‘desmedidos individualismos’. También, y por influencia del rugby, no se podía efectuar pases hacia delante, estando sólo permitido el pasar hacia detrás o a los lados, una regla que sería anulada en 1866.

Estas son las trece reglas originales:

  1. Las medidas del terreno de juego no deben sobrepasar los 180 metros de largo ni exceder los 91 metros de ancho y sus límites deben estar marcados con banderas. Las porterías deben ser definidas con la colocación de dos postes verticales, separados por siete metros, sin que haya ninguna cinta o barra entre ellos.
  2. Un sorteo decidirá la portería de cada contrincante. El partido comenzará con un saque desde el centro del campo por parte del equipo que haya perdido el sorteo. Los jugadores del otro equipo no podrán acercarse a menos de nueve metros del balón hasta que se saque.
  3. Después de que se consiga un gol, el equipo que lo haya encajado recuperará la posesión del balón y habrá un cambio de porterías.
  4. Un gol será concedido cuando el balón pase entre los postes o sobre el espacio entre los postes (sea a la altura que sea), sin haber sido transportado con el brazo o con la mano.
  5. Cuando el balón salga fuera del campo, el primer jugador que lo toque deberá sacar enviando el balón por el lugar donde salió. El balón no estará en juego hasta que no toque el suelo.
  6. Cuando un jugador haya rematado la pelota, cualquiera del mismo equipo que esté más adelantado en relación de la línea del tiro  estará en fuera de juego. Este jugador, de ninguna manera podrá tocar el balón o impedir que lo haga otro jugador hasta que el balón haya sido puesto en juego de nuevo.
  7. Si el balón sale por la línea de fondo, el primer equipo que la recupere tendrá derecho a un golpe franco desde el punto en que salió el cuero.
  8. Si un jugador sufre una carga, tendrá derecho a un golpe franco con la condición de que previamente lo reclame haciendo una marca con el tacón del pie. Para efectuar el saque podrá retroceder cuanto quiera y ningún jugador del equipo adversario podrá avanzar hacia él hasta que haya golpeado.
  9. Ningún jugador puede conducir el balón.
  10. Ni zancadillas ni patadas serán permitidas, y ningún jugador podrá utilizar las manos para agarrar o empujar a un rival.
  11. Los jugadores no podrán sacar o pasar la pelota con las manos.
  12. Ningún jugador podrá coger el balón del suelo con las manos, sea bajo el pretexto que  sea, mientras esté en juego.
  13. A ningún jugador se le permitirá llevar clavos salientes, placas de hierro o tacos puntiagudos en las suelas de sus botas

Esta reglas marcaron primer un camino a seguir y poco a poco el fútbol se fue perfeccionando con la inclusión de los árbitros (1891), la demarcación de las áreas, el establecimiento de 90 minutos por partido y un largo etcétera hasta llegar al deporte que hoy todo el mundo conoce.

Nacho Mateo

Periodista, hice mis primeros pinitos en la prensa deportiva local y luego soñé con emprender. Curioso por naturaleza, también soy productor audiovisual. Cada uno se marca su propia frontera