Los antecesores de Cristiano

Cristiano Ronaldo es el heredero de Jordão y Nuno Gomes/ AP

Cristiano Ronaldo es el heredero de Jordão y Nuno Gomes/ AP

Portugal ha escrito otra página dorada en su historia en la Eurocopa con su clasificación a la final del próximo domingo en la que se medirá a Francia. Una página que se une a otras como las semifinales de Francia 84, las semifinales de Holanda-Bélgica 2000, el subcampeonato en casa en 2004 y la semifinal de la Euro 2012. En la página actual como en la de 2012 el protagonista ha sido un Cristiano Ronaldo que acaba de igualar a Platini como máximo anotador en la historia de la Eurocopa con su gol ante Gales. El de Madeira es la referencia ofensiva de esta Portugal que sigue agrandando su historia que coge el testigo de unos antecesores que fueron referentes de la selección ‘das quinas’ en las otras páginas doradas. Hablamos de Rui Jordão y Nuno Gomes.

Jordão, el pionero

Felino, futbolista total e inteligente, así era el número 3 de Portugal de los 80, Rui Manuel Trindade Jordão, o simplemente Jordão. El futbolista nacido en Angola y que defendió los colores de los grandes clubes lisboetas (Benfica y Sporting) con un fugaz paso entremedio por el Zaragoza, era la figura de la selección lusa en Francia 84 con permiso del bigotudo Chalana (protagonista de un pequeño reportaje en nuestra guía de la Eurocopa). Gran jugador de espaldas a la portería, Jordão era un jugador muy activo, sin llegar a la ansiedad de Cristiano Ronaldo, pero siempre con las ganas de tocar balón y esperando el momento de que le llegue un pase y encarar la meta contraria. Apoyaba esa forma de jugar con una técnica bastante depurada, que en carrera le permitía driblar y pasar con acierto a sus compañeros en el área.

Su punto fuerte era la finalización, tanto de cabeza como con ambos pies, Jordão comenzó pronto a mostrar talento y se ganó el apodo del ‘nuevo Eusebio’, que supo soportar el tiempo suficiente hasta poder reclamar una identidad propia. Llegó a Francia 84 ya en la treintena, pero en el cénit de su carrera en cuanto a talento y prestaciones. Pero entonces se cruzó el mejor jugador del momento, Michel Platini y trastocó los planes del ariete luso y de todo un país ilusionado por volver a un gran torneo tras 18 años de ausencia.

Sin embargo ese 23 de junio de 1984, en la primera vez que Portugal llegaba a las semifinales de una Eurocopa, se luchó para conseguir la gloria y aquellos dos fantásticos goles de Jordão que hicieron titubear a la selección anfitriona, resume el instinto y la calidad de uno de los mejores arietes que ha dado el país vecino. Sólo hace falta ver el primer tanto del exzaragocista: centro en volea de Chalana, y Jordão con un salto que supera a Bossis cabecea el balón lejos de Bats, helando la sangre a los franceses que pese a ir ganando por un solitario gol de Domergue, dominaban el encuentro en todas sus facetas.

Tras empatar y forzar la prórroga Jordão no estaba satisfecho y quería más. Y lo demostró, leyendo a la perfección un centro de Chalana que empaló a la portería francesa tal como le caía. un elegante movimiento de cuerpo para asegurar la trayectoria de un tiro que significaba el segundo gol que daba momentáneamente el pase a la final a los luso. Sin embargo apareció Platini, ayudado por de nuevo por Domergue, y la historia ya la sabemos todos, especialmente Arconada.

El doblete de esa noche en Marsella fue el segundo de Jordão en menos de un mes (había biseado antes en un amistoso con Yugoslavia previo a la Euro), para hacer total de 15 goles con la camiseta de Portugal, en una época en que las selecciones disputaban la mitad de los partidos que juegan actualmente. Era una época en que el fútbol portugués estaba en pañales y perdía en recelos, especialmente por falta de experiencia en grandes torneos: con una ristra de delanteros envidiables (Gomes, Nené, Diamantino), la selección de las quinas se presentó en Francia con un mediocampo reforzado y un cancerbero, Manuel Bento, que no tenía nada que envidiar a los Pfaff, Schumacher y demás. Lo que necesitaba para lograr grandes gestas era un goleador talentoso para encontrar oportunidades de resolver un partido. Jordão, el pionero de la senda que siguieron Nuno Gomes y Cristiano, era ese hombre.

Jordão dio el 'do de pecho' ante la anfitriona Francia/ FPF

Jordão dio el ‘do de pecho’ ante la anfitriona Francia/ FPF

Nuno Gomes, el gol en las grandes citas

A pesar de que en los inicios de este siglo el gol de Portugal era cosa de Pauleta, fue Nuno Gomes el que apareció en las gestas lusas en las Eurocopas de 2000 y 2004, lo que le otorga el título de referente y sucesor de Jordão. Su periplo de convertirse en esa referencia ofensiva comenzó por casualidad: al comienzo de la Euro 2000, Nuno  era la tercera elección de Humberto Coelho, por detrás de Sa Pinto y de Pauleta. La lesión del primero y la suspensión disciplinaria del segundo le dieron al joven ariete del Benfica la titularidad en el estreno contra Inglaterra. Nunca antes había marcado un gol para la selección ‘das quinas’ desde que debutara en 1996, pero en esa noche de Eindhoven decidió que ya era hora de hacer valer que podía aportar mucho a Portugal y así fue cuando aprovechando un centro de Rui Costa, marcó el tercer gol de Portugal que significaba un histórico triunfo ante la selección inglesa.

A partir de ahí Nuno Gomes dio un golpe sobre la mesa y fue una de las figuras de la Euro tanto como para nombrarle como ‘jugador revelación’ y valerle el fichaje por la Fiorentina italiana. Contra Turquia, en cuartos de final, aprovechó dos excelentes pases de Figo para colocar Portugal en las semifinales. Llegado a ese punto, Nuno estaba en un estado de gracia que ya no necesitaba de pases habilidosos de sus compañeros, pues ya se sacaba goles de la nada, como aquel que en la primera parte merced a un remate a media vuelta con el pie izquierdo dejó anonadado a Barthez y a miles de franceses. Pero Francia, como en 1984, volvería a dejar a Portugal en la cuneta y con un infausto final para Nuno Gomes. Tras empatar Henry, en la prórroga se pitó un penalti por mano de Abel Xavier que transformaría Zidane para sellar el pase de Francia a la final, el delantero benfiquista no estaba muy de acuerdo con la decisión y empujó al colegiado Günter Benkö lo que le valió siete meses de castigo sin jugar con Portugal, lo que supondría que Pauleta le robara el puesto de titular.

En 2004, con el surgimiento de Cristiano Ronaldo, y el mayor bagaje de Pauleta y Simão, la posición de Nuno Gomes estaba en el banquillo, siempre a la espera de una oportunidad para resucitar su instinto goleador. Y la oportunidad llegó, y en el momento crucial. En el decisivo partido contra España, donde Portugal se jugaba el pase a cuartos tras caer en el partido inaugural ante Grecia, Gomes salió en la segunda partes y repitió el gol que le hizo a Francia en Bruselas cuatro años antes, pero esta vez con el pie derecho, donde Casillas no pudo hacer más que Barthez entonces. Un gran gol de bellísima factura, pero su belleza no era lo importante, sino su trascendencia, pues ese gol garantizaba la presencia de Portugal en los cuartos de final de su Eurocopa, y fue el primer paso de un camino que le llevó a su primera final donde Grecia despertó del sueño a todo un país.

Nuno Gomes siempre ha aparecido en las grandes citas/ EFE

Nuno Gomes siempre ha aparecido en las grandes citas/ EFE

Nuno no marcaría más en esa Eurocopa, pero no importó, estaba en el momento justo en el lugar acertado para evitar a Portugal el ridículo de caer eliminado a las primeras de cambio en un torneo que organizaba. Tras esta cita el de Amatante no perdió su olfato de gol en las grandes pues dos años más tarde le marcó a Alemania en el partido de tercer y cuarto puesto del mundial de 2006, para luego repetir ante el mismo rival en los cuartos de final de la Euro 2008. Con respecto a ese último gol, casualmente el propio Nuno Gomes un día antes de ese encuentro, respondió a las críticas de la prensa con un órdago: “Mañana marco”. Y así fue, y en la derrota por 3-2 marcó el primer tanto luso, su sexto gol en una fase final de una Eurocopa, fenómeno de alguien que los números lo señalan como referencia ofensiva y que sólo un astro llamado Cristiano Ronaldo consiguió superar.

Los autores de los 48 goles de Portugal en las Eurocopas

Cristiano Ronaldo (2004, 2008, 2012 y 2016): 9

Nuno Gomes (2000, 2004 y 2008): 6

Sergio Conceição (2000), Hélder Postiga (2004, 2008 y 2012), Nani (2016): 3

Jordão (1984), Figo (1996 y 2000), João Pinto (1996 y 2000), Rui Costa (2004), Maniche (2004), Pepe (2008 y 2012), Quaresma (2008 y 2016): 2

Sousa (1984), Nené (1984), Sa Pinto (1996), Fernando Couto (1996),  Domingos (1996), Costinha (2000), Raúl Meireles (2008), Deco (2008), Silvestre Varela (2012), Renato Sanches (2016): 1.

Nacho Mateo

Periodista, hice mis primeros pinitos en la prensa deportiva local y luego soñé con emprender. Curioso por naturaleza, también soy productor audiovisual. Cada uno se marca su propia frontera