Neuchatel, o cómo destruir un equipo en un año

Max 'Xam' Abegglen, a la derecha, fue el fundador del Neuchatel Xamax/ Getty Images

Max ‘Xam’ Abegglen, a la derecha, fue el fundador del Neuchatel Xamax/ Getty Images

Corrían los años 20 cuando el pueblo suizo vibraba con su selección que, de la mano de los hermanos Abegglen, consiguió la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de París 1924. Max, conocido como ‘Xam’, y André, conocido como ‘Trello’, eran las estrellas del Grasshopper de Zúrich y entre los dos hacían la mayoría de los goles de su club, convirtiéndolos en los jugadores más mediáticos del país alpino.

Al tener nueve años de diferencia entre un hermano y otro, mientras Xam pensaba en colgar las botas, Trello comenzaba a iniciar el cenit de su carrera. De esta manera, Trello aterrizaría en el club francés más pujante de la época, el Sochaux de Montbeliard y Xam, por su parte culminaría su carrera en el club que había fundado él, el Xamax FC (utilizó una contracción de su nombre, Max al derecho y al revés, para denominar a su equipo).

El modesto Xamax (que casi desaparece tras la crisis económica que vivió Suiza por causa de la Segunda Guerra Mundial) fue progresando paulatinamente hasta que en los años 60 llegó al segundo escalón del fútbol suizo. El equipo que fundara Xam Abegglen estaba en alza mientras que el histórico equipo de la ciudad de Neuchatel, el Cantonal de Neuchatel (campeón suizo en 1916) estaba en horas bajas por problemas económicos. De la necesidad del Xamax de tener un estadio en propiedad y seguir progresando y la del Cantonal de solventar sus dificultades financieras, surgió el amor y en 1970 ambos clubes se fusionaron. Había nacido el Neuchatel Xamax.

Sólo tres años más tarde el nuevo Neuchatel Xamax llegaría a la élite del fútbol helvético y a partir de entonces iría progresando hasta llegar a los años 80 donde se consagró como uno de los equipos más fuertes de la época en el país alpino. Con jugadores como Uli Stielike o Christian Gross en sus filas, el Neuchatel consiguió hitos como buenas participaciones en Europa (como los cuartos de la UEFA en la 81/82) y dos títulos ligueros (en 1987 y 1988).

Pero como todos los ciclos,  el ciclo triunfador fue perdiendo fuelle con la llegada del nuevo milenio hasta que en 2006 se pondría fin a 33 años consecutivos en la élite del fútbol suizo. Sólo un año tardaría en volver a la élite pero ya no era el mismo Neuchatel, y el equipo siempre estaba en la cuerda floja luchando por no perder la categoría.

Joaquín Caparrós abandonó el barco al primer abuso de Chagoev/ ABC

Joaquín Caparrós abandonó el barco al primer abuso de Chagoev/ ABC

Llega la catástrofe 

Entonces llegó el mes de mayo de 2011, y el Neuchatel, un equipo en crisis deportiva y con algunos apuros económicos fue comprado por el empresario checheno Bulat Chagaev. Y pese a que con el nuevo propietario parecía que se iniciaba una campaña esperanzadora (al estilo Abramovich) con la llegada del técnico Joaquín Caparrós y futbolistas con buen cartel en la Liga BBVA como Víctor Sánchez, Arizmendi, David Navarro o Kalu Uche , las prácticas mafiosas de Chagaev, llevaron a que el equipo fuera descalificado en mitad de la temporada por quiebra técnica.

Al poco de empezar esa temporada, Chagaev ya había dado muestras de cómo iba ser su gestión del histórico club suizo. Molesto por un resultado de un partido en la copa doméstica, bajó al vestuario con sus guardaespaldas armados, para intimidar a sus jugadores. Este lamentable suceso propició la marcha de Caparrós que sería sustituido por el también español Víctor Muñoz. Tras eso las cosas fueron empeorando. Los jugadores dejaron de percibir su salario y la justicia suiza se había puesto investigar al ‘bueno’ de Bulat, y comprobó que el aval que había usado para la compra del club era falso y que una vez tomado el control del club lo había llevado al sobreendeudamiento por lo que dictó una orden de detención contra Chagaev por gestión desleal y procedió a la liquidación del club.

En menos de un año (mayo 2011 a enero 2012) Chagaev había cogido un equipo histórico y lo había abocado a la desaparición. Tras el fin del histórico Neuchatel Xamax, inmediatamente empresarios locales refundaron el club y poco después lo fusionaron con  el FC Serrières, creando así el Neuchatel Xamax FCS que se estrenaría en la 2. Liga Interregional (quinto escalón del fútbol suizo). La andadura del nuevo Neuchatel ha comenzado con éxito al lograr dos ascensos consecutivos y plantarse en la 1. Liga Promotion (como nuestra Segunda B) con el objeto de ser el equipo que fue su predecesor… Habrá que ver si no se le cruza en su camino otro Chagaev.

Nacho Mateo

Periodista, hice mis primeros pinitos en la prensa deportiva local y luego soñé con emprender. Curioso por naturaleza, también soy productor audiovisual. Cada uno se marca su propia frontera